Es hora de disfrutar del buen tiempo, de un libro, un coctel, de momentos de relax.

Para ello te queremos dejar en este post unos consejos para sacarle todo el provecho posible a tu espacio exterior.

Rodéate de plantas aromáticas.

Podrás deleitarte con su perfume durante esas veladas de tertulia veraniegas que nos gustan tanto, siempre rodeados de familia y amigos.

Y no olvides colocar alguna jardinera o maceta cerca de tus ventanas, así podrás disfrutar de su fragancia también dentro de casa.

Tienes una gran variedad de especies y además son de fácil mantenimiento, puedes elegir: lavanda, hierba Luisa, tomillo, romero, salvia, albahaca, menta, hierbabuena. Todas ellas añadirán ese aroma especial en nuestro momento de relax.

Cuando cae la noche comienza la magia.

Para ese momento, la iluminación se convierte en un elemento fundamental, es un objetivo a tener en cuenta en todos nuestros proyectos de paisajismo y jardinería.
Ten cuidado con los excesos, a veces menos es más. Puedes encontrar un gran abanico de posibilidades a la hora de iluminar tu espacio exterior, pero lo importante es crear armonía en el entorno.
Evita las luces blancas, yo opto por luces tenues o cálidas siempre crean un ambiente más agradable y acogedor. ¡No nos podemos olvidar de las velas! Ellas crean con su llama en movimiento un entorno encantador; ese ambiente nostálgico, romántico, sensual en nuestras largas noches veraniegas.

El sonido de la relajación.

Sin duda alguna, estaréis conmigo cuando digo que el agua es un elemento mágico, una de las melodías más armoniosas y relajantes que existen. Aportan a nuestros sentidos el placer de la relajación, disfruta al escuchar el murmullo del agua correteando por una cascada, o el barboteo de una fuente…. Sea como sea tu jardín el agua siempre lo enaltece.